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Organizaciones de sociedad civil facilitan el acceso antirretrovirales a personas con VIH en Honduras

Por Iván Banegas.-

Según la Secretaria de Salud (SESAL), de 1985 a diciembre de 2019 se han registrado en el país 37,696 casos, de los cuales, según ONUSIDA, el 51% tenían acceso a la terapia antiretroviral; sin embargo, ante la llegada del coronavirus (Covid-19), el gobierno de Honduras, en consejo de Secretarios de Estado, declaró Estado de Emergencia Sanitaria en todo el territorio nacional el 10 de febrero de 2020, con el propósito de continuar y fortalecer las acciones de vigilancia, prevención, control y garantizar la atención a las personas ante la posibilidad de infección de este nuevo virus.

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“Las medidas de cuarentena limitaron el tránsito e impidió que las personas con VIH asistieran a sus centros de salud”

En ese contexto, en marzo de 2020, la Dirección General de Redes Integradas de Servicios de Salud, a través de un oficio, ya habiéndose registrado los primeros casos de infección por la COVID-19 en Honduras, instruyó a los Servicios de Atención Integral (SAI) ubicados en los establecimientos de primer y segundo nivel de atención, que definan las diferentes acciones para los usuarios en control y acceso a los antirretrovirales, con el fin de reducir su exposición al nuevo coronavirus, a tener preparados los tratamientos con anticipación, con la finalidad de que los usuarios estén el menor tiempo posible en el establecimiento de salud y entregar medicamentos ARV para el periodo de dos (2) meses.

Sin embargo, para Edgardo Javier Medina Sandoval, Director Ejecutivo de la Asociación Kukulcán, organización sub receptora para la región Centro, Sur y Oriente de la subvención del Fondo Mundial, las medidas tomadas por la Secretaría de Salud, después de casi un año del registro de los primeros casos de contagio de la COVID-19 en el país, no han sido suficientes, ya que ha hecho falta una verdadera planificación en la entrega o acceso a los medicamentos, considerando que al principio de la pandemia el manejo de la información por parte de las autoridades provocó temor en las personas con VIH, quienes evitaban asistir a sus respectivas citas a los SAI por miedo a contagiarse de la COVID -19, provocando que muchas personas estuvieran sin el tratamiento antirretroviral por varios meses. Esto fue corroborado por estudios de ONUSIDA a lo largo del año.

Por otra parte, la suspensión de garantías constitucionales y la aplicación a nivel nacional de un toque de queda absoluto, así como otras medidas tomadas por el gobierno de Honduras para minimizar el impacto de la pandemia por la COVID-19 provocaron el paro de todos los servicios de transporte, limitando aún más a que las personas con VIH accedieran a las atenciones. Según Medina, a partir de esta situación y la constante solicitud de apoyo por parte de las personas con VIH y de algunos prestadores de salud que han liderado este tema al interior de la SESAL, las organizaciones de sociedad civil de la región Centro, Sur y Oriente del país que trabajan en asocio con recursos del Fondo Mundial, en este caso, la Asociación Kukulcán y la Asociación Colectivo Violeta, han asumido el reto y la responsabilidad de facilitar el acceso al tratamiento antirretroviral (ARV) a las personas con VIH para que continúen manteniendo su adherencia.

Las organizaciones de la sociedad civil se organizaron para ser los intermediarios entre el establecimiento de salud y la persona que debía recibir el tratamiento antirretroviral.

Las organizaciones de sociedad civil que están realizando este trabajo, protegen el derecho de la confidencialidad de las personas con VIH; al respecto, el director de la Asociación Kukulcán mencionó que “es importante recalcar que se brinda este servicio a la persona con VIH que lo solicite y autorice que se le contribuya a retirar del SAI su respectiva dosis de medicamentos y se le haga entrega de forma personal en su lugar de residencia o donde la persona lo indique, además este trabajo se está realizando bajo una estricta planificación liderada por la Unidad de Diagnóstico de Pruebas Rápidas de VIH que funciona a lo interno de Kukulcán, a quienes se les ha puesto a disposición la logística necesaria para realizar este trabajo”. Entre abril y diciembre de 2020 se realizaron 499 entregas de ARV a personas con VIH.

El primer contacto con la persona interesada en solicitar este apoyo se da a través de las redes sociales, posteriormente se comunican -de forma confidencial- por vía telefónica; así, las organizaciones de la sociedad civil, de la mano con el Sub Receptor, inician el proceso de gestión de la autorización para solicitar los respectivos medicamentos a los SAI y los entregan donde indique el usuario o usuaria.

A través de las redes sociales, las organizaciones que integran el asocio mencionado, realizan una constante promoción de este servicio, a fin de tener mayor acceso a las personas con VIH que requieran este apoyo para la dotación continua de su tratamiento, trabajo que hasta el momento ha contribuido a atender a personas con VIH en los departamentos de Francisco Morazán, Choluteca, La Paz, El Paraíso, Valle, Comayagua y Olancho.

Con el éxito de la estrategia puesta en marcha por las organizaciones de sociedad civil, los SAI se sumaron a promover en sus usuarios los servicios de gestión y entrega de medicamentos ARV a través de estas organizaciones, lo que también ha incrementado la cantidad de entregas de los medicamentos a personas remitidas desde los establecimientos de salud.

Aún no se sabe por cuánto tiempo las organizaciones de sociedad civil continuarán realizando este trabajo, ya que dependerá de la forma en que la pandemia de la COVID-19 evolucione en el país, pero sobre todo de la demanda por parte de los usuarios.

Lo importante en estas acciones es destacar el trabajo que bajo el liderazgo de las organizaciones de sociedad civil están realizando para mantener la respuesta al VIH y avanzar en el rumbo hacia el cumplimiento de las metas 90-90-90.

País: Honduras