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Perú: Central de Mujeres Populares alertó sobre aumento de inequidades de género durante la pandemia de COVID-19

La organización con sede en Chiclayo realizó un webinario para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, donde uno de los puntos discutidos fue la situación que han debido enfrentar las mujeres con las medidas de salud pública para contener el coronavirus.

La Central Nacional de Mujeres de Sectores Populares del Perú “Micaela Bastidas”, con sede en Chiclayo, realizó un homenaje póstumo a dos de sus dirigentes, Eugenia Farro Viera y Amelia Lavan Vásquez, quienes fallecieron recientemente a causa del COVID-19, en el marco de las actividades de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

La tesorera de la organización, Julia Gil Bardales, manifestó que este reconocimiento público a sus compañeras se debe a que ellas, “como nosotras, que después de toda una vida trabajando fuera y dentro del hogar, decidieron dedicar su tiempo libre al cuidado y acompañamiento de las personas más vulnerables”.

Julia Gil y Patricia Cajo, dirigentes de la central de mujeres, muestran los carteles alusivos al Día de la Mujer que confeccionaron en Chiclayo.

Asimismo, manifestó que, para conmemorar el Día de la mujer, realizaron un conversatorio virtual para discutir una serie de temas de relevancia como: Las medidas de protección de la Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar; la violencia contra las mujeres e integrantes del grupo familiar; la conciliación con enfoque de derechos humanos; empoderamiento de las mujeres en tiempo de pandemia; e impacto del género en mujeres trans y los sistemas de violencia estatal.

La dirigente afirmó que la pandemia de COVID-19 ha visibilizado aún más el incumplimiento del derecho a la consulta que tienen las poblaciones vulnerables de la región de Lambayeque. Agregó que la misma situación ha agudizado “la feminización de la pobreza, pues las mujeres cada vez somos más pobres y las leyes que nos protegen no son cumplidas adecuadamente”.

Enfatizó que las desigualdades de género han aumentado drásticamente en el último año ya que las mujeres han sido las más perjudicadas por el cierre de las escuelas y el trabajo a domicilio o teletrabajo que ha venido aparejado con la pandemia de coronavirus en el Perú.

Por lo mismo, dijo que sociedad civil, autoridades y sector privado deben asumir, afrontar y enfrentar la violencia hacia las mujeres, principalmente erradicando los estereotipos que fortalecen este problema social. “La articulación y la concertación se convierten en herramientas de suma importancia para la implementación intercultural de medidas en beneficio de las mujeres lambayecanas”, aseveró.

En esa línea, comentó que la pandemia dejó oportunidades y desafíos que hay que afrontar mediante la solidaridad, la cooperación y la fortaleza para encarar los problemas como mujeres de la sociedad civil. A su vez, opinó que la segunda ola de COVID-19 y su impacto en los establecimientos de salud, también genera incertidumbre en las mujeres.

Este es el eslogan que utilizó la central de mujeres populares para alertar sobre la situación de las mujeres peruanas.

En otro ámbito, Julia Gil valoró el trabajo realizado por su central. “Nuestra sede ha tenido y tiene un trabajo articulado interinstitucional con las instancias de violencia de género de los gobiernos Regional, Provincial y Distrital, así como con las instituciones públicas y privadas. Participamos en los presupuestos participativos, en la Asamblea de Delegados, en el Comité de Vigilancia Regional, somos miembros del Consejo de Coordinación Local provincial y regional, así como en el voluntariado en la Comisaría de Familia de la Policía Nacional del Perú y SUSALUD”, detalló.

Dijo que la violencia en la familia y en el entorno se genera desde diversos lugares, aspectos, posturas y comportamientos y que “lo importante es visibilizar sus causas para poder revertir esas situaciones violentas… El acceso restringido a derechos limita la realización de una vida digna”.

Fue tajante en decir que todas las mujeres y personas LGTBI tienen derecho a una vida digna. “Específicamente, el 8 de marzo, al ser el Día internacional de la mujer, desde la Sede Chiclayo, reivindicamos derechos no alcanzados, acceso a las mismas oportunidades, pedimos reducir la violencia física, económica, psicológica y sexual contra nosotras las mujeres y pedimos, entre otras cosas, ser reconocidas en nuestra diversidad”, afirmó.

País: Perú