Fondo Mundial Noticias

Renuncia del Receptor Principal deja en la incertidumbre a poblaciones clave de Perú

Por José Luis Castro Chuquillanqui. Tensa situación atraviesa el Perú ante la sorpresiva renuncia del Receptor Principal (RP), Parsalud, a la administración del proyecto para VIH financiado por el Fondo Mundial. Organizaciones de base comunitaria y mujeres trans beneficiarias del proyecto serían las más afectadas.

Por José Luis Castro Chuquillanqui.

Parsalud, luego de nueve meses de la firma del convenio con el Fondo Mundial, decidió que no podía implementar la continuidad de la segunda fase del proyecto VIH (2014-2016), un proyecto principalmente comunitario que contempla el fortalecimiento de organizaciones de base gays y trans en 8 regiones del país. La renuncia del RP a la segunda fase del proyecto de Décima Ronda del Fondo Mundial, que fue anunciada el 17 de diciembre de manera verbal a la CONAMUSA y a la misión del Fondo Mundial encabezada por la Gerente de Portafolio de Perú, Noémie Restrepo, que en esa fecha realizaban una visita de trabajo, creó incertidumbre, malestar y preocupación en las comunidades beneficiarias y organizaciones de sociedad civil.

La renuncia interrumpe actividades clave  orientadas a detener y controlar el avance del VIH en las poblaciones con mayor prevalencia, con una inversión aproximada de cinco millones de dólares.

Cabe señalar que este proyecto había sufrido ya un cambio de RP, ante una evaluación que realizara la Coordinadora Nacional Multisectorial en Salud (CONAMUSA), que hace las veces de Mecanismo de Coordinación de País (MCP) al anterior RP que no alcanzó un adecuado desempeño.

Ante este panorama, el MCP deberá buscar alternativas viables que no perjudiquen el trabajo iniciado en la primera fase del proyecto.

Corresponsales Clave conversó con Noémie Restrepo, Gerente de Portafolio del Fondo Mundial, quien expresó su preocupación por la renuncia de Parsalud: “Es una decisión que el RP puede tomar según los acuerdos firmados con el Fondo Mundial. Nosotros estamos apenados por esta decisión”, expresó.

La Gerente de Portafolio dijo que entre las razones expuestas por el Coordinador General de Parsalud para renunciar como RP son principalmente administrativas, ya que se trata de una institución del Estado –dependiente del Ministerio de Salud-, y tienen que cumplir estrictamente con la ley de adquisiciones del Estado que tiene exigencias que las organizaciones de la sociedad no siempre pueden cumplir: “Hay algunos procesos que no pueden concluir según los términos de referencia definidos, (…) por ejemplo en la selección de Sub Receptores que no se pudo concluir, entonces ellos no ven posible seguir con este proceso”, agregó.

Analizando el panorama, Noémie Restrepo, señaló que viendo el lado positivo, ante el retiro de Parsalud, los fondos que no se han ejecutado, no se pierden, éstos retornan al fondo disponible para Perú.

En este sentido, el país debería iniciar el proceso para la aplicación de una Nota Conceptual bajo el nuevo modelo de financiamiento del Fondo Mundial, sugerencia que reafirmó Restrepo a Corresponsales Clave, remarcando además que el Perú, como país de renta media alta, está obligado a invertir el 100% de los recursos del Fondo Mundial a las poblaciones clave. “Perú tiene muchas experiencias exitosas, hay mucha información por parte de la academia, muy interesante, hay pilotos muy innovadores, creo que hay mucha información positiva que se puede utilizar para presentar una nota de calidad”, destacó la Gerente de Portafolio.

Sobre el monto presupuestal para el nuevo modelo, Restrepo dijo que éste se incrementaría: “El presupuesto para el nuevo modelo de financiamiento se incrementa, son 6 millones de dólares más los fondos que quedarían de la subvención sin utilizar por parte de Parsalud, entonces son alrededor de 11 ó 12 millones de dólares. El dinero no se va del país”.

Incertidumbre, descontento y malestar en poblaciones vulnerables

Ante la renuncia de Parsalud, diferentes organizaciones de poblaciones vulnerables -gays y trans-, principalmente aquellas que son beneficiarias del proyecto, han expresado su malestar e incomodidad por la situación incierta en la que quedarían las actividades que ha estado atendiendo Parsalud, como el pago de becas de estudios a 14 mujeres trans y el alquiler de 27 locales donde funcionan organizaciones de base comunitarias que desarrollan acciones de prevención.

El representante de poblaciones vulnerables ante la CONAMUSA, Julio Gilvonio Alegría, dijo que la noticia fue inesperada y tomó por sorpresa a las comunidades gay y trans: “Todas las manifestaciones fueron de sorpresa, y a la vez preocupación por la continuidad de los pagos de las  dos únicas actividades en implementación”, comentó a Corresponsales Clave.

Gilvonio manifestó que Parsalud, a través de su renuncia, reconoció que no puede cumplir con la correcta implementación y gestión de un proyecto orientado básicamente a las comunidades.

La salida de este RP confirma también que las dependencias estatales peruanas no pueden ser Receptores Principales o Sub Receptores para los componentes orientados a la sociedad civil debido a sus trabas en los procesos.

Gilvonio señaló que desde la representación de poblaciones vulnerables en la CONAMUSA se darán las alertas necesarias para mitigar los daños, se señalarán al interior del MCP las alternativas o escenarios probables y se exigirá a Parsalud que presente un Plan de Contingencia, además del Plan de Cierre; todo ello teniendo en cuenta que las poblaciones clave no se vean perjudicadas por una gestión deficiente.

Asimismo, el representante de las poblaciones vulnerables reafirmó que para que el proyecto sea exitoso se deben incorporar cuadros profesionales y técnicos comunitarios, con experiencia y compromiso. En este aspecto CONAMUSA deberá ser firme y tomar decisiones viables que encamine el trabajo de prevención en VIH en el país. Hay organizaciones y profesionales con la capacidad para hacerlo.

El país necesita una respuesta inmediata.

El 06 de enero Parsalud presentará el Plan de cierre del proyecto. Se espera que este considere la continuidad del pago de becarias (actividad sugerida por el Fondo Mundial) y el pago de alquiler de las organizaciones de base durante el año 2015.

En cualquier caso, la CONAMUSA deberá buscar la mejor manera de dar continuidad a estas actividades que darían sustento y evidencia del éxito del Modelo de Atención de Intervenciones Comunitarias (MAIC), columna vertebral del proyecto, para nutrir la futura nota conceptual.

País: Perú

Acerca del autor

Corresponsales Clave

3 Commentarios

Click aquí para publicar un comentario

Responder a Luis Alberto Cancelar respuesta

  • Una pena que este nuevo RP entrara con muchas ilusiones para la población y en 9 meses no hizo mas que excusarce y retrazar todo es una pena enorme lo sucedido pero levantemos cabeza y sigamos adelante.

  • Una pena y una decepcion total del RP que ilusiono a la población en mejorar lo realizado por INPARES pero fue peor de lo que se esperaba 9 meses de retrazo y excusas demostrando una inesperiencia total. Sigamos luchando que el VIH desaparezca de una vez por todas.

  • La situación es, efectivamente, preocupante, pero creo que estamos distrayéndonos en un asunto menor frente a la situación de la epidemia en las comunidades TGB/HSH en Perú. ¿Este Programa realmente está orientado a abordar alguno de los aspectos estructurales? Hemos pasado de una cobertura del 6.38% (27,402 TGB/HSH) en el máximo nivel de inversión nacional de la Ronda 6 en 2009, al 2.87% (12,330) en 2013 y en buena parte del país ha desaparecido el programa de PEPs que era el que generaba la demanda para la AMP en CERITS/UAMP. Es decir, el Estado no ha continuado con la estrategia exitosa en TGB/HSH financiada por una ronda anterior del Fondo. Y, en ese contexto, la Fase 2 plantea que se tamice y entregue resultados vía CERITS, UAMP y MAIC al 11.34% (48,721 TGB/HSH). Es decir, se plantea que un programa pequeño en 8 regiones alcance al doble de personas que el programa más grande a nivel nacional que hemos tenido. Y aunque sí creo que es posible duplicar la cobertura con un modelo de PEPs y/o agentes comunitarios, surgen preguntas sobre el diseño del Programa:
    a. ¿De qué modo se asegurará que haya efectivos asocios entre el Estado y la sociedad civil (como en la experiencia de alianza entre el DISAM, la Municipalidad Provincial de Tarapoto y el Gobierno Regional de San Martín) para la continuidad de estos esfuerzos de escalamiento de cobertura más allá de la intervención limitada del Fondo? El POA únicamente refiere reuniones de coordinación con actores locales y regionales, no demanda acuerdos efectivos.
    b. ¿Hay una mirada sobre la vinculación entre el diagnóstico y el inicio de TARGA, considerando que hay regiones en las que además no hay infectólogos y se registran constantes desabastecimientos?
    c. Más allá de la gestión de cada una de las becas, ¿se prevé mecanismos de sistematización de estas experiencias que permitan la incidencia para constituirla en política pública y generar real impacto?

    Tengo la impresión de que un Programa que no aborde estos aspectos no tiene ningún efecto sobre la vulnerabilidad real y la vida de las personas TGB/HSH. Y eso nos implica también un reto como movimiento: más allá de esta o una próxima intervención del Fondo, ¿de qué manera incidiremos para que el Estado con sus propios recursos continúe y amplíe las estrategias que han demostrado ser exitosas para garantizar la vida y salud de nuestras comunidades?

    Así, el problema de fondo no es la continuidad o no de la Ronda 10, sino el accionar del Estado en función de sus responsabilidades pendientes frente a la epidemia en TGB/HSH, así como los énfasis de nuestros activismos.

    Coincido en la importancia de que las becarias trans culminen los estudios iniciados con las becas en el marco de la Ronda 10, así como que las OBC que han logrado alianzas con otras instancias públicas y privadas y que actualmente ya están dando servicios de prevención de VIH, tamizaje y vinculación para el TARGA continúen su accionar, pero creo que debemos poner en perspectiva esto respecto al conjunto del Programa. Así, creo que el escenario más responsable es un plan de cierre de la Ronda 10 que considere únicamente estas dos líneas de acción (culminación de estudios de las becarias y soporte a OBC que brindan servicios orientados al tamizaje de VIH y vinculación a TARGA) mientras se redacta una nueva nota conceptual para el nuevo modelo de financiamiento, en una propuesta que esté orientada fundamentalmente al aumento de coberturas apuntalando el modelo de PEP que ha sido desmantelado en los últimos años por el MINSA y haciendo realidad el MAIC en un modelo que se base en los CLAS u otos similares.

    Entiendo que un nuevo financiamiento del Fondo Mundial quedaría supeditado a que el Estado apruebe previamente un nuevo PEM al que la propuesta este alineada, condición más que razonable si queremos que la inversión tenga un marco para su sostenibilidad. Y a ello agregaría que el nuevo financiamiento debiera estar condicionado también a que el Estado Peruano evidencie su voluntad de continuidad de las estrategias que resulten exitosas en TGB/HSH así como su aumento. En esa línea, debiera garantizarse que el Estado informe al Fondo específicamente su contrapartida en prevención y atención de TGB/HSH, así como hace respecto al TARGA. Esto creo que debiera ser una exigencia del Fondo, o un ofrecimiento de buena voluntad de la CONAMUSA. Y creo que debiera ser una bandera de nuestro representante en CONAMUSA. Si no, estaremos eternamente discutiendo sobre proyectos concretos y no sobre las responsabilidades el Estado, que es el actor que acá está pasando piola.