Fondo Mundial Noticias Sin categoría

Los aprendizajes del C19RM para las subvenciones nacionales

En los últimos meses, los países que reciben financiamiento del Fondo Mundial fueron invitados a participar del Mecanismo de Respuesta al covid – 19 (C19RM, por sus siglas en inglés) para aliviar sus respuestas nacionales a esta nueva pandemia y sostener los logros en VIH, tuberculosis y malaria.

En América Latina, diecisiete países y una articulación regional llevaron a cabo procesos participativos amplios en los que se discutieron las prioridades del país, de las comunidades y de las respuestas nacionales, de manera que pueda solicitarse ayuda financiera al Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

Oswaldo Rada, consultor comunitario de Colombia.

Los diálogos sociales, como se conocen a estos procesos de consulta con las organizaciones de sociedad civil en el argot de las subvenciones del Fondo Mundial, cobraron una vitalidad sin precedentes. Los países se organizaron, principalmente de manera virtual, para realizar reuniones por comunidades o por regiones, de manera que todos y todas fueran escuchados y se tomara notas de sus necesidades.

Conversamos con Oswaldo Rada, quien formó parte del equipo consultor de las comunidades en Colombia, y con Rocío Valverde, secretaria Técnica del Mecanismo de Coordinación de País en el Perú, sobre los desafíos y aprendizajes de los procesos de consulta y construcción de las solicitudes para el C19RM y cómo estos procesos han contribuido a la dinámica de construcción de las propuestas de subvención para VIH y tuberculosis.

Aunque ambos entrevistados consideran que los plazos fueron un desafío importante para cumplir con los requerimientos que se solicitaban para el C19RM, señalan también que los países tenían que aprovechar esta oportunidad.

“Tuvimos poco tiempo para los diálogos sociales en el país, el país es grande y tuvimos que dividirlo en cuatro grandes regiones. También tuvimos que limitar el número de preguntas que se proponían en la caja de herramientas facilitada por la Plataforma y buscamos trabajar por grupos poblacionales”, comenta Oswaldo Rada al comentar sobre el proceso en Colombia.

En Perú, debieron superar el desafío de tener dos procesos en marcha, ya que el país se había propuesto presentar también la subvención para VIH y tuberculosis antes del cambio de gobierno, a finales de julio. “Tomamos la decisión de presentarnos en la primera ventana (14 de mayo). Los dos procesos competían en procesos técnicos, en autoridades y en comunidades. Era la misma gente que tenía que trabajar para ambos procesos. Por ello se decidió ir a la primera ventana. Era la única posibilidad de sacar adelante las dos propuestas”, cuenta Rocío Valverde.

La virtualidad también fue un desafío en el caso de Colombia, “No es lo mismo una reunión virtual que presencial, pero para evitar las complicaciones relacionadas a la plataforma Zoom, contamos con una persona experta que la manejada, de manera que los facilitadores nos concentramos en el diálogo con las personas participantes”, recuerda Oswaldo. Asimismo, se estableció la comunicación a través de Whatsapp con las personas que no podían acceder a las reuniones, recibían y contestaban las preguntas y luego, las respuestas eran discutidas en las reuniones.

El proceso en Perú permitió adelantar la discusión sobre VIH y tuberculosis.

Rocío destaca como otro desafío que debieron enfrentar la ausencia de una instancia técnica para covid en el Ministerio de Salud peruano que hiciera de contraparte en el desarrollo de la propuesta; sin embargo, las direcciones de VIH y tuberculosis trabajaron cercanamente con el Receptor Principal (RP) para construir la propuesta, aportar ideas y evidencias respecto de la respuesta al covid y las necesidades para sostener las respuestas a las otras dos enfermedades.

Fue precisamente el Receptor Principal, dice Rocío, quien dio el soporte técnico en muchos aspectos. “Socios en Salud ya tenía trabajo en covid porque venía trabajando en el tema con financiamiento de USAID. Muchas de las propuestas de actividades ya habían sido aplicadas. Tener una organización de sociedad civil que estuviera trabajando sobre covid fue una ganancia. Ya sabían qué faltaba”. También destaca el apoyo técnico de ONUSIDA y OPS.

Hacia las subvenciones de VIH y tuberculosis

Perú y Colombia presentarán sendas propuestas de subvención al Fondo Mundial, el primero lo hará en la ventana de agosto 2021 y el segundo para febrero 2022. El proceso de C19RM, señalan los entrevistados, ha contribuido de manera significativa para la gestión y planificación de las subvenciones.

Al respecto, Valverde señala que en Perú, además de contar con un gran equipo técnico del RP, consultores comunitarios contratados por la Plataforma Lac y una fluida comunicación con la Secretaría del Fondo Mundial, se adelantó mucho de la discusión sobre las brechas en la respuesta a la tuberculosis y VIH, además de las prioridades que percibe la sociedad civil y la importancia de un trabajo conjunto. “C19RM nos demostró que las comunidades pueden y tienen que trabajar juntas. Porque la gente de VIH tiene que enterarse de TB y la gente de TB tiene que enterarse de VIH. Ha devenido en propuestas interesantes aunque tienen el reto de la integración: homogeneizar o responder según las diferencias”, reflexiona la secretaria técnica.

En el caso de Colombia, la amplia discusión con las comunidades de todo el país, permitió recoger sus necesidades. Al respecto, Rada reconoció que no todas pudieron ser incluidas en la propuesta de C19RM: “Algunas de las necesidades no lograron integrarse en la C19 RM, entonces se hizo un resumen de las mismas y se presentaron al equipo que prepararía la propuesta de VIH a presentarse en febrero del año siguiente.”

Similar impresión expresa Valverde: “Lo primero que dijimos fue que el C19RM fue la primera etapa de las propuestas de TB y VIH. Identificamos con claridad cuáles son los nuevos retos que tenemos. (…) Ha sido como un trabajo consecutivo, y eso ha sido positivo; pero también, del otro lado, la gente está agotada. Está demandando muchísimo trabajo.”

El rol de la sociedad civil

En los procesos de solicitud para el C19RM, las organizaciones de sociedad civil tuvieron un destacado protagonismo. Esto hizo posible que se estableciera un diálogo con autoridades y el equipo técnico que permanecerá en las dinámicas de los MCP. “(Un aspecto a destacar es) La consciencia que se tiene respecto de la participación de la sociedad civil. Se percibió mayor receptividad de parte de las agencias, del Estado y el RP de la importancia de los planteamientos de la sociedad civil. Estuvieron muy atentos a las prioridades y lo que pasaba en el terreno”, dice el consultor colombiano.

Asimismo, continúa, la virtualidad dio la oportunidad de realizar consultas mucho más amplias y “permitió identificar nuevos actores en todo el país, gente capacitada, nuevos liderazgos regionales que aportaron al proceso”.

Además, dice Oswaldo, “muchas personas que participaron mostraron mucho interés en conocer la situación del país, el contexto de las subvenciones del Fondo Mundial y las oportunidades de las futuras ventanas. Asimismo permitió discutir los resultados de la propuesta de C19RM del año anterior”; es decir, el proceso de construcción del C19RM impulsó la participación de las comunidades en espacios y temas más amplios, una materialización clara del principio de mayor involucramiento de las poblaciones afectadas (MIPA).

País: Latinoamérica

Acerca del autor

Lídice López Tocón

VIH y Derechos Humanos | Perú
Organización: Corresponsales Clave

Licenciada en Psicología Social y con una fuerte vocación de comunicar la situación de la respuesta al VIH y en derechos humanos de las personas más marginalizadas en América Latina y el Caribe.

Añadir comentario

Click aquí para publicar un comentario