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Acceso restringido para trabajadoras sexuales a la Conferencia Internacional de SIDA

En las últimas semanas se hizo evidente algo sobre lo que se venía hablando en los foros y es el hecho de que muchas mujeres trabajadoras sexuales están enfrentando el rechazo de su solicitud de visa para los Estados Unidos de Norteamérica. Resulta que la participación en cualquier actividad relacionada con la “prostitución” (así la denominan) es causa suficiente para que un consulado niegue la visa.

El propósito de este artículo es compartirles información y un análisis de esta situación. La primera pregunta que surge es ¿no sabían los organizadores del evento sobre esta restricción? ¿Qué han hecho al respecto? Parece que la respuesta a la primera pregunta es afirmativa y a la segunda es poco o nada. Cabe recordar que las redes globales y otras organizaciones de la sociedad civil integran el pool de coorganizadores (GNP+, ICASO e ICW) y son igualmente responsables junto con la Sociedad Internacional de SIDA. Así también tenemos colegas y amigos de todas las regiones del planeta colaborando en diferentes comités de la compleja arquitectura de la conferencia. Búsquelos aquí: Comité Coordinador, Comité de programa, Comité de Área y los socios de sociedad civil.

Durante años la Conferencia Internacional no tuvo como sede los EE.UU, habida cuenta de la restricción para el acceso al país de personas viviendo con VIH. La Delegación de la Comunidades en la Junta del Fondo Mundial, cuando estuvo a punto de no participar en la reunión en China por restricciones similares, disparó la creación de un grupo de expertos internacionales liderado por ONUSIDA para trabajar este tema. Finalmente, esta absurda restricción fue levantada (en EE.UU, China y otros países) y se esperaba que de alguna manera la conferencia marcara una celebración de esta conquista por los derechos humanos. Sin embargo se nos escaparon del radar las mujeres y trans trabajadoras sexuales.

“La REDTRASEX está sumamente preocupada por la discriminación que se está ejerciendo con quienes tramitan la visa para participar de la próxima conferencia de Sida a realizarse en EE.UU. Nos alarma ver cómo a las poblaciones de trabajadoras sexuales, HSH, gays, tans y mujeres y hombres viviendo con VIH les están siendo negadas las visas cuando revelan su condición social y económica, profesión, orientación sexual e identidad de género”, afirma en una reciente comunicación Elena Reynaga, Secretaria Ejecutiva de esta organización, y agrega: “Consideramos que los programas nacionales de los gobiernos y los sistemas de Naciones Unidas deberían estar apoyando en estas gestiones (de los trámites de visa). Es responsabilidad de la IAS y los coorganizadores de la conferencia haber previsto esta situación y resolverla con urgencia”.

¿Cuáles son las normativas de los EE.UU que ocasionan la restricción?

El Departamento de Estado de los EE.UU tiene una disposición denominada “9 FAM 40.24”, centrada en la “prostitución y la comercialización del vicio” que claramente prohíbe ingresar al país a cualquier persona que directa o indirectamente se haya relacionado con la prostitución en los últimos 10 años. Y avanza en una definición de la prostitución (literalmente) como “participar en relaciones sexuales promiscuas como resultado de una contratación y esta participación se define por la continuidad de esta práctica con fines de tener una ganancia financiera.”

A los fines del cumplimiento de esta restricción en la solicitud de visa en los consulados, en el numeral 40.B se pregunta específicamente si la persona que solicita la visa (“alien” como lo denominan ellos) ha participado en prostitución o comercialización del vicio, como así también, solicitando estos servicios en los últimos 10 años. El solicitante debe marcar con una “x” por sí o por no.

Está claro que las trabajadoras sexuales solo podrán ingresar a los EE.UU y a la Conferencia si mienten sobre su condición. Esto probablemente no sea suficiente, ya que deberán demostrar una situación “social, económica y financiera sólida” que le dé señales al empleado consular de que la persona regresará a su país de origen. Una situación similar enfrentan los usuarios de drogas, en particular aquellos que han tenido algún problema judicial. La carta de invitación, confirmación de beca o inscripción no sirve de nada en esta instancia, ya que es una atribución del empleado de la embajada aplicar o no todas las normativas de restricción.

La Sociedad Internacional de SIDA ha informado extraoficialmente que tiene en su registro 80 rechazos de visas en todo el mundo pero que no pueden establecer los motivos. Así también, que esperan que los rechazos sean muchos más. La secretaría de la conferencia tiene un punto focal dentro del Gobierno para trabajar los casos de rechazo, sin embargo reconocen que es limitado lo que podrán hacer porque un cónsul tiene suficiente autoridad y atribuciones para hacer cumplir las disposiciones. Es fundamental que ante cada situación de rechazo se comuniquen con urgencia a los organizadores de la conferencia (correo especial: visa@aids2012.org). Existe ahí algún grado de capacidad para comunicarse en español, por lo que no duden en escribir directamente. Para información oficial sobre visas en la página de la conferencia visite este link.

Esta situación es vergonzosa y lamentable pero no podemos decir que es nueva. Las organizaciones de trabajadoras sexuales vienen alertando sobre esta situación y hace unos meses comenzaron a organizar un evento paralelo en Calcuta, India, que tendrá lugar al mismo tiempo que la conferencia en Washington. ¿Qué nos paso? ¿Negación, apatía o desinterés? (sobre todo de aquellos que tienen sus propias visas). A menos de un mes de la Conferencia en Washington no hay mucho que hacer, más que atender los casos individuales sobre los que tenemos noticias y registrar los rechazos para documentarlo y protestar dentro y fuera del evento. Si quiere y tiene cómo ir a AIDS2012, debe estar dispuesto a mentir, negando su propia identidad que tanto le ha ayudado en otros momentos de su vida.

La Sociedad Internacional de SIDA ha hecho gala de una organización progresista con más de diez años de haber acordado una política acerca de que ningún evento organizado por ellos puede suceder en un país con restricciones de ingreso y permanencia de personas viviendo con VIH, de forma similar a lo que establece el Fondo Mundial. ¿Qué pasó con las otras poblaciones clave de la respuesta a la epidemia? Seguiremos teniendo las conferencias regionales e internacionales que nos merecemos.

Acerca del autor

Javier Hourcade Bellocq

Editor responsable de Corresponsales Clave y Representante Regional de América Latina y el Caribe | Argentina
Organización:International HIV/AIDS Alliance

Javier Hourcade Bellocq es el Editor Responsable de Corresponsales Clave y trabaja en VIH desde 1987. Fue uno de los fundadores y el primer Secretario Regional de la Red Latinoamericana de Personas Viviendo con VIH (RedLa+). Desde 2003, Javier trabajó para la International HIV/AIDS Alliance (Frontline AIDS), primero como Oficial de Programas Senior a cargo del programa de la Alianza en Ecuador, y desde 2005 como Representante Regional para América Latina y el Caribe. Javier es miembro de la Delegación de las Comunidades de la Junta del Fondo Mundial y fue Miembro de la Junta del Fondo Mundial entre 2006 y 2009. Está basado en Buenos Aires, Argentina.

1 Comentario

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  • Gracias por la extensa reseña referida a este importante problema que nos obliga a reflexionar sobre la actitud de los actores nacionales e internacionales que finalmente resolvieron hacer la Conferencia igualmente en territorio de los Estados Unidos a pesar de saber ya hace tiempo que esta vulneración a los derechos de muchos y muchas participantes sucedería. Efectivamente se asignó tanta relevancia al levantamiento de la restricción al ingreso de personas viviendo con VIH – objetivo por el cual se luchó mucho y con buen resultado finalmente – que olvidamos que Estados Unidos es un país que tiene muchas y diversas restricciones a la libre circulación e ingreso a su territorio. Restricciones que en este caso alcanzan al trabajo sexual y al uso de drogas pero que no se limitan de ningún modo solamente a estas personas.
    A pocas semanas de su inicio hoy ya es tarde para resolver más que aquellos escasos casos individuales que puedan acceder y torcer la “buena voluntad” de los funcionarios que otorgan las visas. Sin embargo se me ocurre, que no debiera ser tarde para reclamar que en todas las plenarias – que seguramente serán seguidas y recogidas por los medios de información locales e internacionales – se presente un documento repudiando esta situación como una gravísima afrenta a los derechos humanos de todos quienes participen en la Conferencia. Este documento debería estar firmado por todas las entidades organizadoras quienes DEBEN asumir alguna cuota de responsabilidad por lo actuado (en este caso NO actuado).
    Cordialmente,
    Kurt Frieder