Covid-19 Editorial

Los parias del COVID-19

Era para nuestro planeta un desafío a superar: ¿quiénes vivirán o morirán de complicaciones del COVID-19 y sus intersecciones, como por ejemplo el VIH, dependiendo dónde viven y los recursos con los cuentan?

En estos meses estamos viendo la cara más preocupante y triste de la desigualdad, mientras los países desarrollados acumulan vacunas en sus refrigeradores, en el sur global, en los países en vías de desarrollo y los más pobres no logran acceder a un mínimo de dosis y carecen de la infraestructura mínima para inmunizar en tiempo y forma a su población. En dieseis meses de pandemia y mientras las vacunas se desarrollaban, ¿Qué esperábamos que iba a suceder?

La aparición de las variantes guarda una relación directa con la falta o pobre inmunización.

La realidad es que la iniciativa COVAX, centrada en promover y distribuir vacunas, está severamente cuestionada por no poder cubrir mínimamente las brechas y se ve deslegitimada por agendas políticas de algunas agencias y fundaciones. El sector privado, que acumulará billones gracias a la manufactura de las vacunas, no ha estado en condiciones de fabricar y distribuir el número de vacunas necesarias. Hoy los países inyectan entre 10 y 30 mil dosis diarias cuando debieran estar inmunización a un ritmo de cientos de miles por día.

Las causas de las variantes

La aparición de las variantes de preocupación, como la Delta, que hoy nos quita el sueño, se alimenta de las carencias y fracasos de los planes de vacunación en nuestros países. Sabemos que Delta tiene una habilidad de transmisión de (RO) de 6 o 7 versus las viejas variantes que han bajado a menos de 1. Pero, insistimos, la aparición de las variantes guarda una relación directa con la falta o pobre inmunización. Y seguirán apareciendo otras, quizás más peligrosas.

Las variantes demuestran que una pandemia no se resuelve solo en algunos países y hasta que el coronavirus no sea acorralado y puesto en control en un número significativo de territorios, continuará mutando y revisitando los países que creían tener la cosas bajo control. Con el riesgo adicional de la aparición potencial de variantes que no puedan ser contenidas con las vacunas de mejor desempeño.

Las mutaciones de los virus se alimentan en las pobres políticas y prácticas de salud pública y de respuesta a una crisis sanitaria.

La mayoría de los países en nuestra región, así como en África, Europa del Este y partes de Asia no están vacunando con valores significativos; solo entre el 3 y 4 porciento en países en vías de desarrollo han sido vacunado, y eso cuesta decenas de miles de vidas y un estrés adicional sobre los sistemas de salud, mientras la mayoría de vacunas se apilan obscenamente en neveras de los países más ricos del norte.

Improvisando con la ciencia

La Unión Europea presentó el primero de julio el carnet “pasaporte de vacunación” que permitirá a todos los ciudadanos europeos moverse dentro de la comunidad sin requisitos adicionales.

No solo hay carencias con las vacunas, sino de vacunas para la segunda dosis, como es el caso de Sputnik V en algunos países de la región y, particularmente, en Argentina. En este caso en particular, nos enteramos tarde que la segunda dosis requería de mucho más tiempo de fabricación y que Rusia, frente a su epidemia descontrolada, priorizaría la vacunación doméstica. En ese contexto, muchos países quedaron con cientos de miles o millones de personas con la primera dosis de esta vacuna, sin saber cuándo podrán acceder a la segunda. Los estudios y las evidencias sobre la vacuna Sputnik V se basan en la doble vacunación y la segunda dosis en el día veintiuno. Hoy hay un porcentaje significativo de personas que ha superado tres meses sin la segunda dosis. Según la lotería de las vacunas, hay personas completamente vacunadas y otras esperando la segunda dosis, con mayor riesgo de infección y de contribuir a la generación variantes.

Algunos países afectados por estos fenómenos han decidido iniciar estudios de fase 3, con pequeños grupos de voluntarios, combinando con otra vacuna que sería aplicada entre 10 y 12 semanas después de la primera vacuna. En el desarrollo de vacunas para COVID-19, se han flexibilizado algunas reglas y procedimientos de desarrollo de productos medicinales y de estudios sobre humanos. La urgencia de encontrar vacunas lo ameritaba y parece haber resultado con aquellas que fueron estudiadas en fase 3 por meses. Ahora, frente a los severos faltantes y las compras heterogéneas de diversas marcas y tipos de vacunas, toca estirar, quizás por encima de los límites, pruebas fast-track, desafiando los límites de lo que conocemos como buenas prácticas en las ciencias, el desarrollo de fármacos y la bioética.

Los marginados

La Unión Europea presentó el primero de julio el carnet “pasaporte de vacunación” que permitirá a todos los ciudadanos europeos moverse dentro de la comunidad sin requisitos adicionales. Sólo cuatro vacunas son consideradas hoy como elegibles. Esto, sin lugar a duda, creará una nueva cuestión de desigualdad, y arrinconará a un grupo de países como parias del mundo. La Organización Mundial de la Salud, la Agencia Federal de Medicamentos de los EE.UU. y la Agencia Europea de medicamentos no parecen muy interesados en aprobar alguna de las nuevas vacunas, la razón de esto es que los fabricantes de los otros productos no han presentado la documentación a ninguna de estas agencias.

En una coyuntura donde tendremos muchas personas que habrán sido vacunadas con dos productos diferentes, la pregunta es ¿Podrán tener un pasaporte de vacunación con dos vacunas? ¿Podrán viajar mas allá de sus fronteras?, en caso afirmativo, ¿cuánto tiempo llevará normalizar esta situación? Aparentemente, tendremos inmunizados de primera y de segunda categoría.

Todo esto es el resultado de una pobre gestión de la compra y suministro de vacunas por parte de los gobiernos de nuestros países, pero también de una respuesta global que garantice la producción a gran escala y el acceso a las vacunas. Hoy, muchas personas serán “cobayos” de la pobre ciencia y tendrán un alto riesgo de ser segregados del resto del mundo, con una probabilidad de generar nuevas variantes. Hasta que tengamos una variante mucho más letal que deje sin eficacia las vacunas existentes y aprobadas.

Hacemos un llamado a la OMS y otras agencias especializadas en vacunas, como GAVI y COVAX, que provean apoyó técnico a nuestros países, promuevan activamente la apertura de la producción y aporten al acceso universal a las vacunas antes que sea muy tarde.

Acerca del autor

Javier Hourcade Bellocq

Editor responsable de Corresponsales Clave y Representante Regional de América Latina y el Caribe | Argentina
Organización:International HIV/AIDS Alliance

Javier Hourcade Bellocq es el Editor Responsable de Corresponsales Clave y trabaja en VIH desde 1987. Fue uno de los fundadores y el primer Secretario Regional de la Red Latinoamericana de Personas Viviendo con VIH (RedLa+). Javier trabaja para la International HIV/AIDS Alliance desde 2003, primero como Oficial de Programas Senior a cargo del programa de la Alianza en Ecuador, y desde 2005 como Representante Regional para América Latina y el Caribe. Javier es miembro de la Delegación de las Comunidades de la Junta del Fondo Mundial y fue Miembro de la Junta del Fondo Mundial entre 2006 y 2009. Está basado en Buenos Aires, Argentina.

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